Ya se ha hablado mucho de las red flags. Esas alertas que nos indican que estamos en presencia de dinámicas tóxicas, ya sea en relaciones personales o en equipos de trabajo.
Entonces, ¿qué pasa con las señales positivas? ¿Cómo identificamos que una relación colaborativa está bien encaminada, que se está construyendo desde la confianza, la apertura y la responsabilidad correspondida?
Hoy les hablo de las green flags, esas actitudes, comportamientos y condiciones que nos indican que estamos en la Zona Verde, según la metodología de Radical Collaboration®. Y quiero hacerlo desde una pregunta central:
¿Cuál crees que es el costo para los equipos y las organizaciones, de vivir a la defensiva?
2. El Modelo PERMA describe cinco elementos clave para el bienestar y la vida próspera:
La trampa de la defensividad:
La mayor parte de los conflictos laborales no estallan por diferencias técnicas, sino por lo que ocurre a nivel relacional: malas interpretaciones, supuestos no aclarados, miedos no expresados, egos heridos. En ese terreno, la defensividad es uno de los enemigos más costosos de la colaboración, independientemente de si es silencioso o ruidoso.
Cuando estamos a la defensiva:
• Escuchamos para contestar, no para comprender.
• Cuidamos nuestra imagen más que el resultado colectivo.
• Evitamos conversaciones difíciles, con la ilusión de que el conflicto desaparecerá
por sí solo.
• Hacemos alianzas por fuera de la conversación principal para desahogarnos o
manipular el resultado.
El problema es que este modo defensivo no se activa porque seamos malas personas. Se activa porque hay miedo. Y ahí entra en juego la teoría FIRO (Fundamental Interpersonal Relations Orientation), propuesta por el Dr. Will Schutz, que nos recuerda que todos
tenemos necesidades básicas relacionales:
• Sentir que importamos,
• Saber que somos competentes,
• Confiar en que somos agradables.
Cuando alguna de estas necesidades se ve amenazada, emerge el miedo. Miedo a sentir
que nos ignoran, humillan o rechazan. Y desde ahí, es difícil colaborar de verdad.
Pink flags: la evasión también cuesta
Hay otra bandera que merece mención: la pink flag. Esa que no grita agresividad, pero que evita el conflicto o que cuando menos, lo esconde. Es la que aparece cuando alguien calla para no incomodar, se retira emocionalmente, deja de participar activamente o dice que “todo está bien” cuando claramente no lo está. Este tipo de evitación, aunque más sutil, también mina la colaboración.
¿No que íbamos a hablar de las green flags?
Las green flags son esas señales que nos indican que estamos construyendo relaciones
colaborativas sanas y sostenibles. Y por lo tanto, que nuestros resultados están mejorando.
Aquí algunas de las más relevantes:
• Hay conversaciones difíciles… y no se rompen las relaciones por tenerlas.
• Las diferencias se abordan con curiosidad, no con juicio.
• Se puede decir “no” sin culpa y “sí” sin resentimiento.
• Se reconocen los errores sin usar la culpa como herramienta de control.
• Las personas se sienten seguras para hablar desde el miedo, sin que eso les reste
autoridad.
• La colaboración se sostiene incluso cuando hay presión externa o cansancio.
Estas actitudes son las que construyen una verdadera Zona Verde. Y no se trata de lograr la perfección, sino de mostrar disponibilidad para volver a la relación cuando algo se rompe, a reparar, a aprender en el proceso.
Cerebro y colaboración no siempre van de la mano (si no lo trabajamos).
Puedes tener el mejor método de negociación del mundo, pero si entras a la conversación con la amígdala hiperactivada, buena suerte con conseguir tus resultados y construir algo a largo plazo. La seguridad psicológica, el autoconocimiento y la gestión emocional no son “suaves” ni “blandos”: son condiciones esenciales para que la colaboración funcione.
Les invito a leer el artículo que Jim escribió para el primer número de la revista IMPULSARH,
donde habla precisamente de estas zonas emocionales y su impacto en la cultura
organizacional. También te invito a leer mi respuesta publicada en el número 3, donde hablo
de un estudio que hicimos con una organización para las plantas en la zona de LATAM
Norte.
Y si quieres ir más a fondo, el libro Colaboración Radical está disponible en Amazon, Gandhi y por supuesto, en Consultoría MÁS.
PD: Les prometo que pronto escribiré un artículo solo sobre la diferencia entre los conceptos
de “tener miedo a que nos ignoren” y “sentir que nos ignoran”. Porque sí, ahí hay una
diferencia importante…
Paul Massieu Arvizu, Master Trainer en Radical Collaboration®


